Los cetros son distinciones de mando a modo de bastones cortos.
Los jefes de todas las naciones cultas han adoptado el cetro a lo largo de los siglos como señal de autoridad, haciéndolo consistir en una vara o bastón más o menos rico y adornado que suele rematar en alguna figura simbólica. Los de la Edad Antigua, que ostentan en su manos los dioses y emperadores tienen la forma de asta o pértiga elevada. Los de la Edad Media se presentan más cortos y ricos y los de la Moderna todavÃa más pequeños y adornados.
editar Historia
Los primeros cetros datan del NeolÃtico, cuando comienzan a aparecer sociedades estructuradas y jerarquizadas.1 A partir de herramientas agropecuarias, como el mayal, el flagelo o el cayado de pastor, surgieron armas que, a su vez, se convirtieron en sÃmbolos de autoridad. Hay estelas mesopotámicas y egipcias donde los reyes portan mazas que serÃan el antecedente de los cetros. Por ejemplo, en el Antiguo Egipto, los faraones portaban el llamado nejej (que parece derivar del mayal, sÃmbolizando del poder del faraón sobre la tierra y las cosechas) o —más probablemente— de un flagelo espantamoscas; además llevaban el heqa o cayado (emblema de guÃa y liderazgo sobre el pueblo, que pasará a la Iglesia con el nombre de báculo, como sÃmbolo pastoral).
Entre los celtÃberos se usó una especie de cetro o bastón, distintivo de alguna autoridad según lo revelan hallazgos verificados en sepulturas de distinguidos guerreros. TenÃan un remate ancho y triangular de bronce calado y adornado con motivos lineales y alguna figura simbólica. HabÃa también cetros cortos en las civilizaciones antiguas, los cuales pueden considerarse mejor bastones de mando o de distinción propios de magistrados: asà son por ejemplo la vara de los centuriones romanos y el cetro que los generales victoriosos llevaban al recibir los honores de triunfo en la magna urbe. En Roma por fin llegaron los emperadores a usar en su trono el pequeño cetro triunfal de los generales.
editar Referencias
- ↑ Los conocidos bastones de mando del PaleolÃtico no eran realmente cetros, sino herramientas a las que se han atribuido diversas funciones, en absoluto relacionadas con la jerarquización social o ceremonial: por ejemplo, para enderezar ramas y poder convertirlas en venablos (André Leroi-Gourhan), el mango de un lanzador de proyectiles (Glory), un tipo especial de propulsor (Underwood) o como mango para de rotación manual para hacer fuego: Manos, Ioannis y Boutié, Paul (1996): «Battons perçés, une interprértation supplémentaire», en Bulletin de la Société Préhistorique Française, vol. Tome 93, Nº Numéro 2. ISSN 0249-7638 (Páginas 208-210)
